lunes, 31 de octubre de 2016

Historias de Halloween: Gabriel Neagu 4ºA

    

    Era una noche sombría,me encontraba en mi salón,solo,desolado,apagado. Mi tía-abuela murió la noche anterior.

    Era una mujer de gran corazón,amable. Recuerdo que todos los miércoles me preparaba un buen bizcocho de nueces ,siempre lo acompañaba con un tazón de chocolate caliente.

    Eran las 11 de la mañana,cuando me empezó a vibrar el móvil como loco, era el notario. Me había citado a las dos de la tarde para leerme el testamento de mi tía-abuela. Cogí el coche y me fui a Madrid.

    Llegué a la notaría a las 13:30,me sobraban treinta minutos así que decidí bajar a una cafetería cercana para comprarme una napolitana de crema,debido a que tenía mucha hambre.Llegué a la cafetería y pedí el bollo,el vendedor me dijo que esperase diez minutos porque no le quedaban napolitanas. De repente mis ojos se fijaron en una sombría esquina de la cafetería,me dirigí hacia ella pero entonces noté como un hilillo de sangre me brotaba de la nariz y me alejé precipitadamente.

    Volví a la notaría después de comerme el bollo,me abrió la puerta el mismo notario. Se llamaba Alberto Mora y era un hombre alto,fornido, mi padre iba con él al gimnasio. Me dijo que mi tía-abuela me había dejado todas sus propiedades y bastante dinero,más del que podía gastar.

    Decidí viajar a una de esas propiedades,estaba situada en Rumanía, en un pueblo cercano a Bucarest. Era una mansión gótica y muy tenebrosa; la decoración era muy antigua, propia de mi tía-abuela,abrí la puerta y me volví a fijar en una apagada esquina. Podía sentir que algo me corrompía, me atrapaba, pero conseguí liberarme y sacar mi móvil del bolsillo. Intenté iluminar el lugar donde me encontraba, no vi a nadie, solo conseguí ver una especie de marcas,eran garras,arañazos; pasé de largo y me decidí a ir al dormitorio principal para abrir la maleta y sacar la ropa de su interior,de nuevo una esquina sombría y tenebrosa apareció ante mí,me acerqué pero esta vez el ser me agarró por el brazo y su cara apareció ante mí: Presentaba arrugas,verrugas,una nariz puntiaguda y por último unas garras enormes y afiladas.

    Me agarró por el brazo causándome unas sangrientas marcas con sus garras,me alejé apresuradamente, pero el ser me agarró por la pierna derecha y no conseguí escapar.

    Después de este encuentro con la criatura no logré ver el exterior, la criatura me había raptado.Siempre que intento llegar a la puerta la criatura me atrapa y no me deja escapar,y por eso he decidido escribir.


este relato para que el tiempo se me haga más llevadero.

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