lunes, 17 de octubre de 2016

Microrrelatos de Bachillerato: Otros trabajos destacados

Andrea Molina
1°) Marca de un beso en el espejo.
Mientras terminaba de arreglarme frente al espejo apreté los labios con fuerza y dejé marcado un beso para regalárselo a mi reflejo. Lo peor llegó antes de que empezara a desmaquillarme, cuando me quité los tacones para sustituirlos por traje y corbata. Caminando hacia el trabajo, pensativo, con mi cobardía y desánimo pensé: "otro día sin ser Verónica".

2°) Ojo morado.
El día más esperado sucedió. La gran boda llegó tal y como esperaban. Él vestido de calle y ella con un vestido blanco, sucio, roto y ensangrentado. El novio sonreía y la miraba, ella con su ojo morado llorando le dijo que la dejara ir pero todo se volvió negro, aún más si cabe.

3°) Peces muertos en un río.
Se acabó el verano, bailando al compás de las hojas te recuerdo. Recuerdo tus susurros como peces que mueren y acaban flotando. Semidesnudos como tú y atrapados como yo, observando en silencio como los peces.

4°) El olor a café recién hecho por las mañanas.

Me despertó el olor a café y tostadas recién hechas a mil ganas de volver a verte. Sucedieron un montón de cosas aquella mañana. Lo mejor de todo es que poco me importaba en cuál de aquellos mundos paralelos habíamos desayunado porque había sucedido en mi realidad.

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Luisa Settineri

EL BESO
Sabía que ese espejo sería lo primero que observaría aquella mañana. Estaba escrito que antes de reparar en el espacio vacío que ella ocupaba en su lado de la cama, de que se extrañarse de no oler el café que siempre tomaba y de notar la falta de ropa femenina en los armarios, antes de todo eso, él se miraría en el espejo y a pesar de su rostro dormido, se gustaría. Sé sonreiría a sí mismo y se sentiría la estrella más brillante del firmamento, la que hace que no te fijes en las demás. En su cabeza, nadie podía brillar con tanta intensidad.
Se había esforzado en ver más, en apoyarse en la magia de los primeros días para soportar todo aquello. No lo había conseguido. Aun así, le importaba lo suficiente como para dejar una sutil despedida.
Inclinó su cuerpo y dejó un beso que él vería sobre la única persona a la que amaba de verdad: Él mismo.


LA VELA
Resultado de imagen de palabras de humoLo de despertarse en medio de la noche ya era tradición. Era curioso, Will llevaba años yendo al colegio a la misma hora y ella nunca había experimentado el fenómeno del "reloj biológico". Pero desde su desaparición, hacía ya dos meses, no dejaba de levantarse a las 5 de la mañana. En esa ocasión, notó un leve detalle que bien podía haber quedado desapercibido. Un leve humo... Que la llevaba a su infancia, a las casa de campo de sus padres. Una vela. Pero eso era imposible, ni siquiera creía tener velas.
Antes de que pudiera acercarse, las paredes se le echaron encima, el mundo parecía derrumbarse ante ella y el humo formaba una sola palabra.
Mamá.

Álvaro López


BESO
     Llegamos a la casa. Todo estaba patas arriba, se veía de sobra que había pasado algo en esa casa, Después de una llamada por los vecinos por exceso de ruido en el piso 3ºD, nos dimos cuenta de que realmente había sucedido una tragedia ¿Entraron a robar? ¡Ojalá y hubiera sido eso!... Revisé todas las habitaciones de la casa sin éxito alguno, hasta llegar al baño, donde un mensaje estaba escrito con carmín, "Te quiero, pero esto no puede seguir así" y debajo, unos labios dibujados. La diferencia es que los labios llevaban ahí más tiempo que el mensaje de arriba. Al girar la cabeza hacía la bañera, la tristeza invadió mi cuerpo, al ver cómo había una mujer muerta en la bañera con un mensaje de carmín en el pecho que decía "Esto no acaba aquí". 

OJO MORADO
    Un día como cualquier otro, me levanté para ir al colegio, aunque cada vez lo odiara más, era mi último día ahí. Mi madre iba a cambiarme de colegio debido a que había algunas personas que no me dejaban en paz. Me vestí, preparé la mochila y me fui a clase, solo podía pensar que era mi último día en ese colegio, en ese 3º de primaria, que parecía más una cárcel que una escuela debido a los profesores de "si no lo veo, no puedo hacer nada". Nada más llegar a clase, todo parecía más tranquilo que de costumbre. Pasaron las horas hasta llegar a la última hora, donde hicimos grupos para un trabajo de conocimiento del medio, me senté con mis tres amigos y uno con el que no había entablado conversación en estos meses. Todo salió bien, y al acabar la clase, me despedí de los amigos que tenía ahí, cogí la mochila, y me fui a casa, más feliz que nunca. Para mi sorpresa, bajando las escaleras, me paró uno de los chicos que me hacían la vida imposible ahí, pero esta vez, parecía distinto, se disculpó por todo lo que había hecho, y le perdoné, después, seguí mi camino sin darle mayor importancia, pero nada más salir del colegio, el mismo chico, me dijo, ¡Espera! ¡Que quiero darte algo para que no te olvides de mí!, algo inverosímil porque ya había hecho bastantes cosas para que me acordará de él, al acercarse, me dio un puñetazo que aún recuerdo a día de hoy, me dejó el ojo no morado, sino algo peor, y se fue corriendo. Me levanté, y solamente pude pensar una cosa, que esto había terminado ahora mismo.

PROPINAS
    Llevaba dos días sin comer, era costumbre en un niño huérfano. Cada vez que pasaba por un bar donde había gente, mi estómago no es que hiciera ruido, era lo siguiente... Lo único que podía hacer para comer algo, era robar, robaba la propina que la gente dejaba en el plato de la cuenta de los bares. No era mucho, pero era necesario para, al menos, comprarme una barra de pan y comer durante dos días con ella.

CAFÉ
  ¿Qué que es lo que más echo de menos de mi vida normal cuando no estaba en la cárcel? Fácil, el olor a café que hacía mi esposa nada más levantarse por las mañanas, aquel olor era tan reconfortante… tan especial para mí, que es lo que más echo en falta.  Yo creo que es de las cosas que más extraño desde que estoy aquí, aquel olor era uno de los motivos por los que tenía energías para levantarme día a día. Si no la hubiera matado… No estaría aquí... Y tendría aquel olor a café por las mañanas, pero claro ¿Qué pretendía que hiciera con ese mensaje que me puso en el espejo?
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ELENA MORENO

1º El ojo morado e hinchado de una persona.
Cuando desperté  sentí  un mareo e hinchazón en el ojo. No sabía por qué. Apenas recordaba nada de anoche. Entonces fue cuando vi a mi madre sollozando y a mi padre con la mano vendada. De pronto me vino el recuerdo. No podía ver a mi padre o la cosa acabaría aún peor. Esa pelea no debía de haber ocurrido.
 2º Los bostezos de una persona en una reunión.
No había pegado ojo en toda la noche por culpa de un mosquito. Ese traidor tenía sed de mi sangre pero yo no se lo iba a permitir. Él tuvo la culpa de esa situación. Desde entonces, mi decisión fue clara, cerrar la ventana por la noche sería una buena solución.
3º La huella de unos labios marcados con carmín en el espejo del cuarto de baño.

Resultado de imagen de MOSQUITO DIBUJOCuando llegó el día del encuentro no lo podía creer. Me preparé a fondo y me puse todo con lo que dijimos que íbamos a vernos, y por supuesto, mi barra de labios color carmín. Aún recuerdo lo mucho que le gustaban mis labios pintados de ese color. Quedaban apenas cinco minutos para las ocho y yo ya estaba ahí desde hacía rato. Mi desesperación ya estaba en las últimas. De pronto le veo aparecer con otra a su lado y me evaporo sin más de aquel sitio. A la mañana siguiente oigo que llaman a la puerta, incluso la abren. Es él. Se dirige al baño por unas extrañas gotas de sangre que lo llevan hasta allí, y lo único que encuentra es mi cuerpo ahogado en una mezcla de agua y sangre en la bañera. Se derrumba, pero ya no puedo hacer nada. Mira al espejo y encuentra la huella de unos labios color carmín, los labios que a él tanto le gustaban.

DANIEL CONSUEGRA

Economía moderna.
     Toda la aldea se ha quedado sin comida. Solo para echarnos del refugio, lo habían vuelto a hacer, ya que cuando era pequeña nos vimos obligados a emigrar debido a la caza indiscriminada de bisontes por los colonos y ahora nos envenenan nuestro único sustento para construir un ferrocarril que recorra el estado, agilizando así el transporte de los mineros y sus mercancías.
Cómo podían causar tanto daño y a la vez llamarnos a nosotros salvajes por vivir en libertad.

Una experiencia tan irreal como personal. 
     A quién se le podía haber ocurrido; salir el último domingo de vacaciones para despedirlas.
Lo peor fue al llegar a la fiesta y verla allí. Tenía pensado estar como mucho una o dos horas, pero ella no hacia amago de irse y por lo tanto yo no podía irme antes que mi ex, así que me acerqué a la barra y pedí. 
-¿La conoces?- me preguntó el camarero- Es que os he visto intercambiando miradas.
-Sí, es que alguna vez hemos coincidido.-No le iba a contar una mierda de mi vida al camarero.
-Es mona y lleva toda la semana viniendo.
Esas fueron las palabras que me motivaron a descontrolar toda la noche… y el resultado sencillo: Yo con una resaca de flipar en primera fila bostezando y ella durmiendo sobre su abrigo al final de la clase.
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Jajaja había ganado.






















Gracias mamá.  
  Al levantarme,  mi madre ya se había ido a trabajar y el único rastro que quedaba de que seguíamos viviendo en la misma casa era este aroma de café que había dejado en la cocina.





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